En 1620, la familia Fernández de Valenzuela inició la construcción de las ermitas del cerro, el cual sería conocido como de Las Nieves, erigió una capilla dedicada a la Santa Cruz de Monserrate.
Años después, Pedro Solís de Valenzuela fundó un monasterio dedicado a Santa María de la Cruz de Monserrate, evocando el de la cartuja de Santa María de El Paular de Segovia, en la segunda mitad de los años 1650.
En el mismo periodo se adecuó un camino que desde la iglesia de Las Nieves llevaba hasta la cima del cerro, contando en su recorrido con pequeñas capillas para los peregrinos, que recordaban las de los cerros de Belén y de Montserrat, respectivamente en Andalucía y Cataluña.