En México, los que disienten se vuelven objeto de burla, de sorna, de descalificación. El aparato del Estado de se encarga de pintarlos como individuos protagónicos con una agenda propia que corre en contra del bienestar de la colectividad.
Vivir así tiene una extraordinaria ventaja: la libertad. El enorme placer de pensar por uno mismo. Eso que te lleva a ver las cosas no simplemente como son, sino por qué llegaron a ser de esa manera. Cuando asumes el pensamiento crítico, no percibes a la realidad como un hecho dado, inamovible, incambiable, sino una situación contingente, resultado de decisiones humanas
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Ella está en el horizonte - dice Fernando Birr -. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Par qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar. Eduardo Galeano, "Las palabras andantes"
En la sociedad aparecen con cierta frecuencia grupos que plantean intereses específicos. Pero estos intereses deben ser reconocidos (identificados) y deben movilizarse colectivamente.
Una identidad colectiva es una definición interactiva y compartida, producida por varios individuos que interactúan y que hace referencia tanto a las orientaciones como al ámbito de oportunidades y restricciones en el que tiene lugar su acción.
Como resultado de un continuo proceso de hacerse y rehacerse o, para ser más exactos, definirse y redefinirse, la identidad colectiva está en constante transformación, lo que rompe la idea de la identidad colectiva como algo que permanece inalterado a lo largo del tiempo con el consiguiente peligro de 'reificación'.
Los movimientos son construcciones sociales. Más que una consecuencia de crisis o disfunciones, más que una expresión de creencias, la acción colectiva es “construida” gracias a una inversión organizativa.